El documento diseña un programa integral de actuaciones en la comarca con una inversión inicial de 362.000 euros para labores de conservación de varios yacimientosEl altiplano granadino constituye un territorio de marcada personalidad caracterizado, entre otros rasgos, por una riqueza patrimonial y una singularidad paisajística que se entrelazan como resultado de una ocupación histórica del territorio que ha ido transformando y dejando su huella en él.Esa huella es hoy perceptible en numerosos testigos que han llegado hasta nosotros en forma de yacimientos arqueológicos que son hoy familiares para el público y que desde hace casi cien años llamaron ya la atención de investigadores que forman parte del mito de la investigación arqueológica.Juan Cabré y Federico Motos que excavaron ya en 1918 la necrópolis de Tútugi en Galera o Willhem Schüle que excavó el Cerro de la Virgen en los años 60, iniciaron un proceso de investigación que aún en la actualidad no se ha detenido y que sigue desarrollándose sobre zonas y yacimientos arqueológicos que son testigos claves para conocer cómo fue situándose el ser humano sobre el territorio europeo.Son yacimientos como Barranco León o Fuente Nueva 3 y otros ya conocidos popularmente como Venta Micena, Barranco del Paso, Fuente Nueva 1, Huélago y Huéscar I, de una riqueza paleontológica tal que confirman sin temor a equivocarnos que en este ámbito se da la mayor densidad de fósiles de toda Europa, sólo comparables a los de los legendarios yacimientos de África del Este.Otros como el Cerro de la Virgen, Cerro del Real, Castellón Alto o El Malagón han figurado entre los más relevantes para el estudio de sus etapas históricas correspondientes, sobre todo la Prehistoria Reciente, y referentes claros para el estudio de las edades del Cobre y Bronce en Andalucía y el Sureste peninsular. Pero no sólo hay arqueología en el territorio, además se añade una diversidad patri-monial en la que se suceden torres y castillos, iglesias y casas señoriales, hábitats troglodíticos y otros elementos que conforman un rico patrimonio histórico, diverso y variado que se complementa con la riqueza paisajística derivada de su propia historia geológica;desde las cuencas inicialmente marinas y posteriormente lacustres, hasta los paisajes actuales de badlands y cárcavas que lo convierten en un paisaje sugerente e inolvidable para el que tiene la suerte de conocerlo.Esta riqueza necesita una formula moderna y rigurosa de gestión que parta de una concepción global de la problemática general que afecta hoy al patrimonio y ante este nuevo panorama, la Consejería de Cultura quiere hacer una apuesta que conjugue la herencia y el reconocimiento de los muchos investigadores del pasado, con un proyecto que mire decididamente hacia el futuro.Sobre todo, cuando la nueva Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía constituye un importante avance al superar las limitaciones impuestas por la estricta clasificación de los bienes que tradicionalmente se ha usado. En concreto la figura de Zona Patrimonial constituye un hallazgo de relevancia que permite el tratamiento de bienes de carácter “complejo” en los que el territorio vinculado a la actividad humana y a las transformaciones que ésta produce, son parte fundamental de la calificación de ese “bien” y como tal se incluyen en su delimitación. La Zona Patrimonial aparece definida en la Ley y en primera instancia como un “territorio o espacio” que supera de forma precisa el concepto de “objeto” patrimonial, vinculado o no, a otros objetos patrimoniales y por eso se convierte en la figura idónea para definir, delimitar y proteger jurídicamente el bien patrimonial al que nos referimos cuando hablamos del “altiplano” granadino.Por otro lado, la figura de Zona Patrimonial deriva, casi de forma natural, en la del Parque Cultural que también contempla la propia Ley, y que se define como un órgano de gestión en el que participan las Administraciones y sectores implicados. Por tanto, nos encontramos en una situación en la que el nuevo marco jurídico ofrece herramientas adecuadas para la tutela del patrimonio histórico del altiplano, atendiendo a sus peculiaridades y a su integración territorial, y creando los organismos de gestión necesarios en su caso.Para ello se hace necesario en primera instancia un diagnóstico preciso de la realidad patrimonial y territorial de la comarca y, a partir de ahí, definir líneas de actuación en los distintos ámbitos de la tutela patrimonial, es decir, la investigación, la protección, la conservación y la difusión y puesta en valor. Estos son pues los objetivos del Plan Director del cual presentamos hoy el avance y que se planifica con una duración de tres años, a lo largo de los cuales se empezarán a desarrollar las actuaciones necesarias para alcanzar los objetivos propuestos.Partiendo del diagnóstico previo de la riqueza patrimonial y paisajística de este territorio, en el avance se trazan algunas líneas maestras que deberán desarrollarse de formaadecuada en el Plan propiamente dicho.En cuanto a la investigación, el avance señala como objetivo prioritario la finalización del proyecto de investigación en curso y traza objetivos instrumentales como la dotación de medios técnicos e infraestructura para el desarrollo de la investigación y la sistematización y revisión de los materiales existentes, planteando la necesidad de vincular a la Universidad de Granada en el proceso. Asimismo se señalan para el futuro líneas de trabajo preferentes en paleontología y primeras ocupaciones humanas y en prehistoria reciente, prestando especial atención al yacimiento del Cerro de la Virgen de Orce.Desde el punto de vista de la protección del patrimonio, el avance señala como objetivo la declaración de una Zona Patrimonial en el altiplano granadino en función de un patrimonio diverso y complementario, los valores paisajísticos y territoriales y el objetivo de puesta en valor y dinamización de la comarca.En conservación del patrimonio se plantea la necesidad de diseñar un plan de actuaciones en función de las necesidades que establezcan los estudios que actualmente se están realizando. A corto plazo se precisan actuaciones de conservación preventiva urgentes en el yacimiento del Cerro de la Virgen (estabilización de estructuras arqueológicas y tapado de las áreas excavadas) en tanto se redacta el plan específico de actuaciones en el yacimiento, que contemplará tanto nuevas excavaciones como intervenciones de conservación, restauración y puesta en valor. Los yacimientos de Fuente Nueva 3 y Barranco León también serán objeto de actuaciones de conservación inmediatas, consistentes en el restablecimiento de los cerramientos perimetrales, cubiertas de protección y el tapado de las áreas excavadas, a la espera de la finalización de los planes específicos de actuación en cada uno de los yacimientos.La difusión y puesta en valor de este patrimonio recibe una atención especial dentro del avance. Se apuesta por el diseño de una red territorial de interpretación del patrimonio, compuesta por una serie de elementos de mayor entidad, los Centros de Interpretación Patrimonial (CIP) y otros enclaves específicos de cada yacimiento (Puntos de Información Patrimonial PIP), complementados por puntos de apoyo temáticos (PAT) en lugares y emplazamientos singulares. El avance propone un CIP sobre paleontología y primeras ocupaciones humanas en Fuente Nueva 3, complementado por PATs en otros yacimientos y con el apoyo del Museo de Orce, mientras que en Prehistoria reciente se plantean el CIP de Castellón Alto, ya existente, y otro en el Cerro de la Virgen, junto a PIPs y PATs en otros yacimientos y el apoyo del Museo de Galera. Un último CIP, ya ejecutado, es el de Tútugi, que se dedicaría al periodo ibero y romano, completándose esta oferta con los PIPs y PATs en otros enclaves relevantes.De forma inmediata, el avance propone la necesidad de redactar los proyectos de rehabilitación para la ermita de Fuente Nueva, sede de uno de los centros de interpretación y del proyecto interpretación del PIP de la mina de sílex de La Venta.