Tras conocer las cifras de desempleo del mes de junio de 2009, Mariano Campos, secretario general de UGT Granada, ha expresado su insatisfacción porque (aunque al menos, en junio, en Granada, no se ha destruido empleo) no hemos podido acompañar en la misma línea ni a Andalucía ni al conjunto de España en las cifras de creación de empleo del mes de junio.
Considera que la insignificante cifra de 6 empleos netos en nuestra provincia es más motivo de reflexión y de seria preocupación, que de otra cosa.
Por sectores, vemos que industria, modestamente, y de forma más significativa la construcción, han sido los creadores de empleo, reflejo, esto último, de la total puesta en marcha de los planes de Gobierno central de apoyo a los Ayuntamientos en este sector. En cuanto al aumento del paro en la agricultura, considera que es normal que en verano su actividad descienda.
Sin embargo, señala que el sector servicios es incapaz de absorber el inmenso caudal de gente, mucha de ella sin cualificar, que desea trabajar en este sector, ni siquiera con la temporada veraniega, en una provincia turística como es Granada. Una vez contenido el desempleo en la construcción, se confirman las previsiones del sindicato, y vemos como son los servicios los siguientes en verse seriamente afectados. El sector servicios granadino tenia que ser la locomotora que estos meses de verano tirase del empleo en nuestra provincia, y vemos, con sus 329 parados más, como se ha convertido sin embargo en un lastre de la reactivación económica.
Para el líder sindical, esto se debe a dos cuestiones estructurales básicas: el sector turístico andaluz prevé una disminución de casi 2 millones de turistas en 2009 respecto al año anterior, y además es el sector que sufre cada vez más la desconfianza de las familias españolas, que reducen sus gastos medios en lo que no es absolutamente imprescindible: restaurantes, hostelería, turismo, viajes, etc.
A su juicio, este escenario viene a demostrar una vez más la peligrosa senda marcada por los empresarios: el bloqueo y regateo contínuo de los salarios en la Negociación Colectiva. Si los propios empresarios son los que niegan la capacidad de compra a los más de 22 millones de trabajadores de nuestro país, ¿cómo esperan vender sus bienes y servicios? O cambian de actitud, o cada vez más la rueda de la reactivación económica girará en el sentido contrario: en vez de aumentar el consumo, reactivar la economía, crear empleo y aumentar los beneficios empresariales, el efecto será la disminución del consumo privado, el descenso de la producción, mayor destrucción de empleo, y por tanto, descenso en los beneficios empresariales, cierre de empresas, y miseria para todos.