La economía granadina, dado su tamaño, no debería, bajo ningún concepto, representar casi el 14% del total de los nuevos parados andaluces de agosto. Así lo afirma UGT tras conocer las cifras de desempleo del mes de agosto de 2009. Mariano Campos, secretario general de UGT Granada, ha expresado su alarma ante el severo aumento del desempleo en Granada, que supone que sólo en agosto se ha destruido más del doble del empleo creado en nuestra provincia en los meses de mayo junio y julio.
Para el representante sindical, explicar las cifras del paro hechas hoy públicas, más allá de una descripción de cifras y sectores económicos, supone quedarse casi paralizado ante lo desorbitado de las cifras, al tratar de buscar una explicación que no se encuentra. Por sectores, no es nada nuevo que los servicios no empujaban con la fuerza suficiente, especialmente en una provincia con nuestro potencial turístico, pero eso no justifica los más de 1200 nuevos desempleados en dicho sector. Respecto a la construcción, aunque las obras ligadas al plan de choque del Gobierno central estarán en pleno funcionamiento unos meses más, el parón casi absoluto de la construcción privada es sin duda el causante de casi 800 nuevos desempleados. Tampoco es explicable que nuestro débil tejido industrial haya perdido más de 200 empleos en un mes.
Las cifras anunciadas hoy meten a nuestra provincia en un camino incierto, de largo recorrido, y con señales de alarma constante para los que deben ser las palancas que deben impulsar la economía provincial: las medidas públicas y la iniciativa empresarial privada.
Ante este grave panorama, que a su juicio puede ir a peor (por la parálisis de la actividad económica) se hace más presente que nunca la necesidad de que las administraciones públicas, tanto Gobierno como Junta de Andalucía, cubran a costa de cualquier tipo de gasto, las necesidades de los miles de trabajadores/as granadinos y andaluces que no obtienen ningún tipo de ingreso tras haber agotado sus prestaciones por desempleo. Y para ello, son fundamentales medidas como aumentar la recaudación del Estado vía impuestos, y priorizar el gasto público para atender a los que se han quedado sin ningún tipo de ingreso.
Por último, hace un llamamiento a los empresarios granadinos: la “hipoactividad” de cada uno de los sectores productivos no se va a solucionar a costa de los salarios de los trabajadores, ni paralizando los Convenio Colectivos. Determinadas actuaciones, cortas de vista, sólo están causando un grave perjuicio al consumo en nuestra provincia, y retroalimentando una situación negativa: en vez de aumentar el consumo, reactivar la economía, crear empleo y aumentar los beneficios empresariales, el efecto será la disminución del consumo privado, el descenso de la producción, mayor destrucción de empleo, y por tanto, descenso en los beneficios empresariales, cierre de empresas, y miseria para todos.