La Diputación Provincial de Granada acogió ayer por la tarde la conferencia titulada ‘Cómo subir una montaña y no morir en el intento’ a cargo de los cirujanos expertos en medicina de montaña María Antonia Nerín y José Ramón Morandeira, a la que acudieron unos doscientos aficionados a la alta montaña para conocer las enseñanzas de estos dos reconocidos profesionales que atendieron a centenares de personas en el transcurso de la expedición al famoso pico Lhotse, una de las catorce montañas del mundo, todas ellas en Asia, que superan los ocho mil metros de altitud.
En esta expedición, Nerín y Morandeira previnieron que los nueve expedicionarios que participaron en la subida de este ochomil sufrieran complicaciones en los procesos de congelación que cursaron y les atendieron cuando padecieron la denominada “ceguera de las nieves”.
En el proyecto Lhotse 2011 participaron un total de tres doctores quienes también vieron a pacientes de las poblaciones cercanas a Katmandú y al campamento base a los que atendieron de lesiones en rodillas y tobillos, úlceras, callos o lesiones oculares.
María Antonia Nerín y José Ramón Morandeira son la directora y el coordinador del Curso de Especialista Universitario en Medicina de Urgencia en Montaña de la Universidad de Zaragoza, según ha explicado Rubén Santos, teniente del Servicio de Rescate e Intervención en Montaña (Sereim) de la Guardia Civil de Granada, que ha promovido la organización de esta conferencia junto con la Diputación de Granada.
Son médicos expedicionarios e investigadores avalando a Nerín cinco expediciones a, por ejemplo, el Atlas, y a Morandeira más de diecisiete expediciones habiendo hecho dos veces el Annacurna.
El diputado delegado de Deportes, Francisco Rodríguez, recibió a los ponentes en el salón de actos de la institución provincial y destacó la alta participación durante la charla que prácticamente completó el aforo del salón de actos de la Diputación de Granada, una provincia con un gran número de aficionados al montañismo que practican su deporte en Sierra Nevada y sus inmediaciones.
Asimismo, Rodríguez ha reseñado el tono escogido por los ponentes para explicar con un “un lenguaje muy cercano y coloquial” términos especializados de la medicina en relación con las actividades de alta montaña. Pese a que la charla se prolongó más allá de las dos horas, la mayoría de asistentes la atendió hasta su finalización.
La actividad concuerda, ha reseñado el diputado, con la máxima de la Diputación de Granada de estar cerca de todas las disciplinas deportivas facilitando sus medios técnicos y humanos para el fomento de su práctica.
Los doctores Nerín y Morandeira gozan de un alto nivel de reconocimiento en su disciplina y atienden a deportistas de élite cuando sufren lesiones graves así como a otros muchos montañeros y gentes relacionadas con la alta montaña, como se pudo comprobar en la expedición al Lhotse.
Además de las experiencias que contaron sobre su relación y la atención que dieron a los lugareños, el doctor Morandeira introdujo un tema como es el de la utilización de oxígeno extra en alta montaña, lo cual muchos deportistas rechazan al considerarlo una forma de dopaje que pone a unos montañeros en ventaja sobre otros que escalan sin esta ayuda.
El doctor, en línea con el título de la conferencia – ‘Cómo subir una montaña y no morir en el intento’ - apostó por la utilización de oxígeno en casos necesarios argumentando que, de eliminar esta práctica por considerarla doping, habría también que eliminar el consumo de medicamentos en los montañeros que inician este tipo de expediciones.
Un ejemplo del buen hacer de estos especialistas en medicina en alta montaña es que salvaron a un agente del Sereim de que fuera amputado de la mayoría de los dedos de sus manos tras sufrir un proceso de congelación durante un rescate el pasado año, razón por la cual la charla de ayer terminó con un reconocimiento de la Guardia Civil a estos doctores que atendieron diligentemente al agente lesionado.