En Granada, en enero de 2011, el paro registrado en los Servicios Públicos de Empleo ha sido de 92.052 personas, 2.783 más que en diciembre. Esto ha supuesto un aumento del desempleo tras dos meses consecutivos de descenso, en concreto del 3,12% con respecto al mes anterior. Destaca el aumento del paro en los servicios (1.928, el 70,53% de los desempleados de enero), en el colectivo sin empleo anterior (583), en industria (175), y en agricultura (102); en la construcción se ha producido un descenso anecdótico del paro de 40 personas. Respecto a la contratación, durante este mes se han realizado en Granada un total de 34.500 contratos (sólo 1.080 de ellos indefinidos), situándose la tasa de temporalidad en el 96,86%
Tras conocer las cifras de desempleo del mes de enero de 2011, Manuela Martínez, secretaria general de UGT Granada, considera que se confirman que la recuperación económica aún está lejana. La actividad económica ha sufrido el deterioro que los efectos del recorte de gasto público e inversión ya nos hacían presagiar y esto se traslada inmediatamente al mercado de trabajo. Tras la ligera recuperación en los últimos dos meses de 2010, la realidad confirma una vez más que el empleo no se crea mediante reformas laborales, sino con actividad económica. Una vez desaparecida la actividad ligada al periodo navideño, la contratación (casi toda temporal) vuelve a la senda anterior: desaparece.
No se puede pretender hacer creer que con cambios en los sistemas de contratación se vaya a recuperar el nivel de empleo: hace falta recuperar actividad económica y hacerlo en los sectores que tienen más posibilidades de crecimiento futuro y de capacidad de aportar valor añadido. El cambio del modelo productivo no puede seguir demorándose: no podemos seguir siendo una economía que dependa exclusivamente de los servicios y la construcción. Por ello, la ayuda de las políticas activas de empleo en el aumento de la ocupación y en la reducción del desempleo, se convierte en fundamental. Es necesario promover el papel de los servicios públicos de empleo en la dinamización del mercado de trabajo, aunque su evolución dependa principalmente de otras políticas que contribuyan a la recuperación de la actividad económica en los distintos sectores productivos.
Por eso es tan importante que en el pacto social que se ha alcanzado, se hayan incluido las políticas industrial, energética y de innovación, que pueden facilitar e impulsar el tan necesario cambio de modelo productivo, hacia uno que nos permita crecer económicamente y por tanto recuperar los niveles de empleo. Y además, crecer de forma sostenida, duradera y equilibrada, apostando por la calidad del trabajo en un consolidado Estado de Bienestar.
Este camino no debe hacerse a través de reformas impuestas como la laboral, sino con reformas consensuadas, como la del Pacto Social y Económico, con la implicación de todos los interlocutores sociales, que tendrá mejores resultados que aquellas imposiciones que acatan las directrices de los mercados.