En Granada, en septiembre de 2011, el paro registrado en los Servicios Públicos de Empleo ha sido de 95.473 personas, 3.962 más que en agosto. Esto ha supuesto un aumento del desempleo en Granada del 4,33% con respecto al mes anterior, y es un aumento mayor que el que se produjo en septiembre de 2010 (2.941), lo que supone que hay en nuestra provincia 4.374 parados más que hace justo un año (91.099 parados).
El aumento del paro se ha reflejado en todos los sectores: servicios (2.044) colectivo sin empleo anterior (1.043) construcción (639) industria (217) y agricultura (19). Respecto a la contratación, durante este mes se han realizado en Granada un total de 30.792 contratos, de los que sólo el 4,57% (1.408) han sido indefinidos. Respecto a la contratación acumulada en 2011 (264.140 contratos), el 96,56% (225.061) son temporales.
Tras conocer las cifras de desempleo del mes de septiembre de 2011, Manuela Martínez, secretaria general de UGT Granada, considera que queda suficientemente demostrado que, tal y como defendía la UGT, la reformas laborales de este Gobierno no sólo no están orientadas a la creación de empleo, ya que el paro sigue creciendo, sino que además, no acaban con la cultura de la temporalidad, tan enraizada en buena parte del empresariado granadino.
Considera que la política económica que el Gobierno está llevando a cabo no hace sino cumplir las teóricas exigencias de los mercados financieros que nos acechan sin descanso. Pero, hasta la fecha, esta política económica ni es capaz de calmar a estos mercados especulativos ni tiene los frutos que toda política económica debe perseguir, a saber, la mejora del bienestar y el progreso económico de sus ciudadanos.
Desde que cambiara el rumbo de la política económica del gobierno, pasando de estimular la actividad económica a convertir el cumplimiento del déficit público en los márgenes que dicta el Pacto de Estabilidad y Crecimiento como casi único objetivo, la actividad económica no se ha recuperado ni, por tanto, el empleo.
La Reforma laboral impuesta no ha conseguido su objetivo. Tampoco la reforma de la negociación colectiva, ni el plan de lucha contra el empleo no declarado han conseguido calmar a los mercados financieros, ni, por supuesto, han logrado estimular la actividad económica y el empleo, ni en España, ni en Andalucía, ni en Granada. Si a esto le añadimos las medidas adoptadas en el RDL 10/2011, ya en vigor, está claro que vamos hacia una mayor precarización del empleo, ha dicho Manuela Martínez.
El peligro, además, se cierne también sobre el Estado del Bienestar, ya que en determinadas Comunidades Autónomas se están adoptando las medidas de ajuste del déficit, consagradas tras la reforma Constitucional sin referendum, desde la perspectiva del recorte del gasto público, reduciendo los servicios públicos como la sanidad y la educación, a la vez que aumentando la destrucción de empleo.
A su juicio, la política económica del Gobierno ya no pretende salir de la crisis con un crecimiento sostenible, duradero y de calidad, porque estas medidas van en el camino contrario.
No se justifica por tanto la inclusión de nuevas medidas que precaricen más el empleo, tanto porque debilitan la posición y los derechos de los trabajadores como porque ahondan en un modelo económico que ya ha demostrado su fracaso. No se va a crear empleo porque se fomente un tipo de contrato, ha dicho, sino porque se genere la actividad económica que demande ese empleo. Y es la actividad económica la que determinará el tipo de empleo, la cualificación, la estabilidad y, en definitiva, la calidad del mismo.
Por eso, ha animado a los granadinos a participar activamente en las movilizaciones que está llevando a cabo UGT Granada por el empleo y en contra de la destrucción de los derechos laborales y sociales, campaña que culminará con una gran manifestación el próximo viernes, 7 de octubre en Granada.