El pasado sábado por la tarde la Guardia Civil rescató con vida en la localidad de Cádiar a una mujer de 62 años que llevaba varios días en estado comatoso en su domicilio al parecer por un ataque hipoglucémico. Para poder prestar auxilio a la mujer los agentes tuvieron que romper la ventana de un balcón de la vivienda para acceder al dormitorio en donde ésta yacía inconsciente en su cama.
Fue una hermana de la víctima la que el pasado sábado por la tarde denunció ante la Guardia Civil del puesto de Trevélez su posible desaparición porque llevaba tres días sin saber de ella. La denunciante dijo a los agentes que su hermana era una mujer que nunca abandonaba su casa sin avisar antes y que, además, era diabética, por lo que temían por su vida.
Una patrulla de la Guardia Civil fue rápidamente a su domicilio y los agentes se entrevistaron con los vecinos y éstos corroboraron que desde hacía tres días tampoco habían visto a la víctima.
Los guardias civiles revisaron entonces la puerta y las ventanas de la planta inferior de la casa y un vecino les trajo una escalera para comprobar las de del piso superior. Fue entonces cuando uno de los agentes se asomó por la ventana que daba al dormitorio de la víctima y la vio encima de la cama.
La primera impresión de los guardias civiles fue que podía haber muerto. No obstante, golpearon la ventana, la llamaron a gritos, y aunque durante varios minutos no reaccionó, uno de ellos vio que la mujer convulsionó levemente, por lo que no lo dudó, se quitó la camina para protegerse la mano y rompió uno de los cristales para poder abrir la ventana y entrar al dormitorio.
Los agentes comprobaron que la mujer respiraba con mucha dificultad, que podía tener fiebre y que presentaba síntomas de deshidratación, por lo que la colocaron en una posición de seguridad, intentaron reanimarla y avisaron al servicio de urgencia.
El medicó que atendió a la mujer en primer lugar diagnosticó que se encontraba en estado comatoso a causa de una gran deshidratación provocada presumiblemente por una hipoglucemia, que a la vez le impidió en un primer momento solicitar ayuda.
Poco después un helicóptero del 061 evacuaba a la víctima hasta el hospital Clínico de Granada.