La Universidad de Granada ha sido condenada por realizar una contratación en fraude de ley, en un caso defendido por la Asesoría Jurídica de CCOO de Granada. Un juzgado de la capital ha reconocido en una sentencia que la Universidad de Granada y la Fundación Empresa-Universidad crearon una ‘ficción’ por la que la Fundación contrataba a una persona que en realidad trabajaba exclusivamente para la Universidad.
Se trata del caso de un trabajador (J.G.S) que llevaba 10 años ocupando un puesto estructural de técnico de laboratorio en la Facultad de Ciencias. CCOO denuncia que, pese a las sanciones impuestas por la Inspección de Trabajo y a las condenas judiciales por contratar en fraude de ley, la UGR sigue haciendo nuevas contrataciones al margen de la legalidad, contrataciones que este sindicato llevará ante la Inspección de Trabajo y las autoridades judiciales.
Con este tipo de contrataciones, la Universidad sustrae a los trabajadores de la aplicación del Convenio Colectivo que les es propio, pagándoles un sueldo muy inferior al que les correspondería. A J.G.S la Universidad de Granada le ha venido abonando (a través de la Fundación) un salario de 800 euros cuando le habría correspondido uno de 1800 según el Convenio. El trabajador se atrevió a denunciar su situación ante la Inspección de trabajo, siendo automáticamente despedido por la Universidad.
Así, sólo en el caso de J.G.S, la Universidad de Granada ha dejado de pagar unos 150.000 euros en salarios en los 10 años que J.G.S. ha trabajado para ella. CCOO señala que, aunque es deseable, e incluso exigible, que las administraciones gestionen de modo eficiente los fondos públicos que se les confían, esto no puede en ningún caso justificar la vulneración de las leyes y la contratación en fraude de ley.
Pero esta actuación de la Universidad de Granada y la Fundación Empresa-Universidad no se restringe a este trabajador. Existen otras muchas personas que aparentemente están contratados por la Fundación, aunque en realidad trabajan para la Universidad, incluso en puestos estructurales.