En Granada, en junio de 2011, el paro registrado en los Servicios Públicos de Empleo ha sido de 90.687 personas, 308 menos que en mayo. Esto ha supuesto un descenso del desempleo en Granada del 0,34% con respecto al mes anterior. El descenso del paro se ha reflejado en el colectivo sin empleo anterior (-431) industria (-60) y servicios (-40) mientras que ha subido en construcción (25) y en agricultura (198), en este último caso por la finalización de muchas campañas agrarias. Respecto a la contratación, durante este mes se han realizado en Granada un total de 28.711 contratos, 313 menos que en el mes pasado y 1.133 más que hace doce meses.
Respecto a la contratación acumulada en 2011 (181.860 contratos), el 96,59% (175.663) son temporales. Tras conocer las cifras de desempleo hechas hoy públicas, Manuela Martínez, secretaria general de UGT Granada, ha valorado de manera positiva la reducción del paro registrado producida en este mes, pero considera que la clave para crear empleo no puede ser la situación puntual del turismo, sino la recuperación de la actividad económica y, para ello, es necesario modificar la estructura productiva hacia sectores que permitan crear puestos de trabajo de forma permanente. Las prestaciones contributivas por desempleo continúan reduciéndose, lo que hace que cada mes haya un mayor número de trabajadores en paro que se queden desprotegidos.
UGT Granada, ha indicado, denuncia una vez más que la reforma laboral que ha puesto en marcha el Gobierno no genera creación de empleo, no soluciona la segmentación del mercado de trabajo ni la alta temporalidad. Este mes sigue con la misma tendencia, ya que de cada 100 contratos, menos de 4 (3.59%) son indefinidos y más de 96 (96,41%) son eventuales. Por eso, el millón de firmas presentadas en el Congreso por UGT y CCOO para revertir la reforma laboral es una oportunidad que la ciudadanía ofrece a las Cortes para rectificar una reforma que es inútil y lesiva para los derechos de los trabajadores.
Desde UGT, ha dicho la representante sindical, manifestamos que el Real-Decreto de medidas urgentes para la reforma de la negociación colectiva incide en los aspectos más regresivos de la reforma laboral. La reforma planteada por el Gobierno es negativa porque aumenta el margen de actuación del empresario en materias como el tiempo de trabajo y la movilidad funcional y no avanza en la participación de los representantes de los trabajadores. Esto constituye, ha dicho, un desequilibrio a favor del empresario en las relaciones laborales.
UGT también exige, ha apuntado Martínez, que son imprescindibles medidas que eviten las consecuencias de los desahucios y embargos derivados de las ejecuciones hipotecarias y que prevalezca la protección de los ciudadanos sobre los mercados y las políticas sociales sobre las fiscales. Por otro lado, la secretaria general de UGT considera imprescindible el establecer un impuesto de transacciones financieras y así terminar con los paraísos fiscales. Esto permitiría a su juicio un reparto más justo de los costes de la crisis, una mejora de los ingresos de los Estados y también ayudaría a que el sector financiero tuviese un nivel más acorde con la economía real. Se trata de identificar a los verdaderos causantes de la crisis y que sean ellos los que la paguen.
Por último, UGT valora positivamente que el Gobierno haya propuesto que, finalmente, se excluyan los despidos improcedentes de las indemnizaciones a cubrir por el Fondo de Garantía Salarial (FOGASA). En el mismo sentido, el acuerdo para incorporar al Proyecto de Ley de la Reforma de la Seguridad Social la integración del Régimen Especial de las empleadas de hogar en el Régimen General, significa un avance de una de las reivindicaciones históricas que hemos venido haciendo desde UGT y que, además, es uno de los compromisos recogidos en el Acuerdo Social y Económico (ASE).