Granada es la tercera provincia andaluza donde más ha crecido el paro en los últimos 12 meses (19,93%), sólo superada por Almería y Málaga.
Tras conocer las cifras de desempleo del mes de enero de 2010, Manuela Martínez, secretaria general de UGT Granada, ha destacado la gravedad de la situación del desempleo en nuestra provincia, ya que en 2010 ha comenzado igual que terminó 2009: perdiendo empleos. Por sectores, se ha notado sin duda la finalización de la campaña navideña, ya que los servicios, con 1.892 nuevos parados en este sector, han caído en picado.
Para la secretaria general del sindicato, los datos corroboran las predicciones de que 2010 seguirá siendo muy duro en términos de destrucción de empleo en Granada, lo que pone claramente de manifiesto la magnitud de la recesión económica en nuestra provincia. Se pone así en evidencia una vez más, la necesidad de mantener, contra viento y marea, la protección social y la puesta en marcha de políticas que posibiliten la creación de empleo. En este sentido, ha resaltado la voluntad del sindicato de, por la vía de la negociación colectiva, buscar fórmulas distintas a la mera rescisión de la contratación para combatir la recesión económica y procurar que la incidencia en el año 2010 en términos de empleo sea menor en Granada.
Puesto que las PYMES generan más del 90% del empleo en Granada, la clave del mantenimiento y crecimiento del empleo, a su juicio, está en que las entidades financieras, sobre todo las Cajas de Ahorro, muestren su compromiso social, “abriendo el grifo” a todas aquellas PYMES que se comprometan con la estabilidad y la creación de empleo. La mayoría de las medidas que se firmaron en el VII Acuerdo de Concertación Social tienen como objeto el fortalecimiento del tejido productivo y de las empresas, por lo que tenemos que exigir a los empresarios la parte que les corresponde en términos de creación de empleo y de mantenimiento del poder adquisitivo de los trabajadores (desbloqueando la negociación colectiva), para reactivar el consumo y por tanto la economía provincial.
No sólo valen las palabras y pedir ayudas, tienen que darnos una respuesta positiva y eso sólo depende de las empresas granadinas. En una situación económica en la que el empleo es la preocupación mayor de los ciudadanos, los sindicatos y los empresarios debemos aportar soluciones.
Ha concluido advirtiendo que si no se avanza además en la reestructuración de nuestro tejido productivo, con más financiación, más innovación y más externalización de los productos, las empresas granadinas no podrán mantener las actuales condiciones de empleo.