El Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Granada ha puesto de manifiesto el caos funcional y económico en el que está sumido el Patronato Municipal de Deportes (PMD) por la nefasta gestión del alcalde, José Torres Hurtado. Según explicó el concejal del PSOE, Isidro Olgoso, esta situación está repercutiendo día a día en el funcionamiento del organismo y en la atención recibida por los ciudadanos.
En este sentido, hizo hincapié en el último episodio “de este progresivo desmantelamiento que ha generado la supresión de la mitad de los socorristas que prestaban sus servicios en las piscinas municipales”.
El edil aseguró que la decisión tomada por el alcalde afecta gravemente a la seguridad de los usuarios, “quienes no han dudado en presentar sus quejas porque hay horas en las que las instalaciones acuáticas carecen de socorristas”. Olgoso detalló que hasta ahora el PMD tenía contratados dos socorristas por piscina, sin embargo desde hace unos meses la cifra ha bajado a uno.
Para el concejal del PSOE, no se entiende esta reducción de personal porque será imposible mantener al máximo la seguridad durante todo el tiempo de apertura de las piscinas incluso hay horas, según denuncias de usuarios, que no hay socorristas. Además, incidió en que alguna de las piscinas tienen dos vasos separados y con un sólo socorrista es imposible desarrollar óptimamente el servicio.
Olgoso incidió en que esta cuestión raya la ilegalidad y ha supuesto que muchos granadinos se queden en el paro. Al respecto, el edil se preguntó si esta es la manera del Ayuntamiento de favorecer el empleo entre los ciudadanos. El socialista destacó que se da la paradoja de que el alcalde hace recortes en temas de seguridad, pero, por otro lado, contrata empresas privadas para desarrollar servicios que pueden hacerse con personal propio del PMD como el cuidado del césped del complejo Núñez Blanca. “Toda una contradicción si de lo que trata es de ahorrar. Como siempre la mala gestión la están pagando trabajadores y usuarios. Mientras tanto, siguen sin recortar los cargos de confianza que se han incrementado en número notable durante los últimos 6 años”.