La Federación de Metal, Construcción y Afines (MCA) de UGT Granada ha mostrado su satisfacción tras conocer hoy el auto de la jueza de instrucción número 2 de Almuñécar (Granada) que dictamina la existencia de “indicios racionales de criminalidad suficientes” en el accidente de las obras del viaducto de la autovía A-7, que costó la vida a seis trabajadores el 7 de noviembre de 2005.
Según el auto, quedarían imputados doce responsables de empresas que participaron en las obras por un presunto delito contra la seguridad de los trabajadores, homicidio imprudente y lesiones imprudentes.
UGT, personada en la causa como acusación particular, se ha felicitado por esta decisión judicial que pone fin a la fase de instrucción (que ha durado más de tres años) y que supondrá la apertura de un juicio oral. Sobre esta cuestión, la federación ha exigido más rapidez y celeridad en la celebración de la vista oral para resolver este suceso, depurar responsabilidades para que el caso no quede impune y no demorarlo más en el tiempo, tal y como ha ocurrido con la fase de instrucción.
Igualmente, el sindicato ha confiado en que mediante este vista se conozca en breve cuál ha sido la causa real del siniestro, y pueda quedar demostrado que el origen del mismo no se debió a una causa concreta, sino a un cúmulo de irregularidades y faltas de medidas de seguridad, que originó uno de los sucesos laborales más trágico de los últimos años, tal y como ha venido argumentado el sindicato en el proceso judicial. Además, espera que el suceso no quede impune, y sea un referente ejemplar para exigir el cumplimiento de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales en la obras y se proteja la vida del trabajador, así como sirva para que se tomen las medidas necesarias para que este tipo de dramáticos sucesos no vuelvan a repetirse.