El portavoz popular en la Diputación Provincial, Antonio Granados, mostró su preocupación por el hecho de que el PSOE, una vez más, haya antepuesto sus “intereses partidistas, particulares y personales” frente a los “intereses generales” de la provincia, tal y como ha quedado de manifiesto en el acuerdo que ayer rubricaron PSOE e IU
A juicio de Granados, los ciudadanos de la provincia se han convertido una vez más en público del gran “plató de salsa rosa” que tanto gusta al PSOE, en el que han escenificado “desaires, escenas de celos e infidelidades con IU para después de muchos días, sacar a la luz tres folios generalistas e imprecisos, que demuestran el gran pariré que han hecho para intentar maquillar que han caído a los pies de IU por su ansiedad de poder”. Para Granados, es “escandaloso” y “vergonzoso” que en ese acuerdo no se haya firmado ni un solo punto en base a propuestas concretas para cada una de las comarcas en las que se hayan planteado iniciativas y presupuestos. “Todo son viva Cartagena. Se trata del poder por el poder”, apostilló. En lo que respecta a IU, Granados aseguró que es lógico que Pedro Vaquero haya perdido el norte después del “papelón” que ha representado en todo el proceso postelectoral, “vendiendo a su organización por un plato de lentejas”, actitud que según manifestó el portavoz del PP “está siendo muy cuestionada incluso por sus propios compañeros de partido”. Igualmente, Granados se mostró sorprendido de que las fuerzas de izquierdas vendan ahora un “pacto de progreso”, cuando ha sido ese mismo gobierno el que ha llevado a la provincia de Granada al furgón de cola de toda España y a ser la última de la fila de la Comunidad Económica Europea, propiciando que las comarcas más deprimidas del país sean las de nuestra provincia”. Además, Granados recordó al PSOE que, aunque hasta la fecha no ha realizado ninguna reflexión electoral sobre la debacle de las últimas elecciones municipales “donde han perdido estrepitosamente municipios de la entidad de Motril o Guadix”, deberían tener muy en cuenta que los gobiernos del PP representan al 60 por ciento de los ciudadanos de la provincia, y por tanto, en la nueva etapa que se abre, “cumpliremos con nuestra obligación de velar y confiscar al gobierno de la Diputación, para que las segundas partes de esos pactos, no salgan del bolsillo de todos los ciudadanos y no coarten el día a día y el futuro de la Institución Provincial”.