Luisa García Chamorro, secretaria general del PP, ha pedido el cese inmediato de Francisco Cuenca como delegado provincial de de la Consejería de Economía e Innovación, ya que el candidato del PSOE al ayuntamiento de Granada, "impuesto por Sevilla" según el PP, está llevando a cabo desde esta delegación una labor sectaria y partidista para favorecer los intereses de su partido y, de hecho, esta delegación se ha constituido ya en la sede electoral del PSOE. Han vendido a la opinión pública que dejaban el edificio Zaida para ahorrar gastos y lo han cambiado por la Delegación de Economía e Innovación, que es de titularidad pública.
El PP considera que no es de recibo ser juez y parte, y que el mejor servicio que el Partido Socialista puede hacer a la sociedad granadina es cesarle inmediatamente de su cargo, si es que quiere ser consecuente con la imagen de imparcialidad y ética que tanto se pregona desde esas siglas y que, sin embargo, los socialistas granadinos están muy lejos de cumplir.
El drama del PSOE en Granada está en tener un candidato impuesto por Sevilla y desconocido por gran parte del electorado granadino, que está usando en su propio beneficio su actual cargo de designación a dedo para repartir subvenciones y prebendas, prácticamente a diario, a fin de conseguir por vías torticeras el conocimiento de su persona, que necesita para optar a la alcaldía de Granada.
La posición de debilidad de los dirigentes socialistas granadinos les ha obligado a acatar la supresión de las primarias entre sus filas, siguiendo las pautas, los intereses y los criterios impuestos por Sevilla. Un ejemplo lamentable más del caciquismo del PSOE sevillano, que no está acostumbrado a que le lleven la contraria y que ha obligado al equipo de Teresa Jiménez a aceptar un candidato sin peso político, que intenta desesperadamente desde su delegación tejer un entramado de clientelismo contrario a la más elemental ética.
Esa ética tan pregonada por el PSOE y tan poco practicada en sus filas obliga a no beneficiarse de un puesto de privilegio para fines distintos a los que le obliga su cargo. El PP recuerda que el actual alcalde de Granada, José Torres Hurtado, dimitió de su puesto como delegado de Gobierno al día siguiente de ser nominado por su partido como candidato a esta alcaldía y, consecuentemente, considera que su oponente en la lucha electoral debería hacer lo mismo y no usar en beneficio propio un puesto de privilegio, para el que fue designado a dedo, para hacer política partidista, utilizando el dinero público que pagamos todos los granadinos.
Habría que recordar al candidato socialista que el éxito radica en las personas y no en el puesto ‘digital’ que ocupa y que la imparcialidad en su labor es fundamental para cualquier cargo público, algo de lo que los actuales dirigentes socialistas están muy lejos de practicar.
Así mismo la secretaria general del PP señala también que Francisco Cuenca fue reprobado el pasado mes de junio en el Consejo de Gobierno de la Universidad de Granada por no expresar su apoyo rotundo ni defender el Campus de Excelencia Internacional de Granada con la vehemencia que requiere. Flaco favor a una institución prestigiosa con la que debería haberse entregado desde el cargo para el que fue designado. ¿Cómo pretende el candidato socialista defender los intereses de todos los granadinos cuando desde su puesto actual ha sido incapaz de hacerlo? Su labor al frente de la delegación de Innovación en los últimos meses es propia de quien conoce el precio de todo, pero el valor de nada. Y el valor y la honestidad son dos cualidades a las que ningún político puede renunciar.